lunes, 30 de noviembre de 2015

Entre champiñones.


La relación entre ella y yo siempre ha sido diferente a las demás. Hablamos pero no mucho. Conversamos de nuestras cosas pero no tanto. 

Con ella hablo de cosas importantes y temas triviales. Era de noche y quedamos en ir a comer pizza. 
- ¿Cómo va todo? - Preguntó al aire mirando como la gente se acomodaba en sus lugares. - Bien, supongo. - Le respondí.

Nos quedamos calladas y seguimos esperando a que nuestro pedido llegue. Luego de 15 minutos luego de hablar de cualquier cosa, la mesera se acerca y nos deja la pizza continental que habíamos pedido. Estaba muy caliente. Le serví un pedazo y comimos. 

Ella y yo no siempre nos hemos llevado bien. Hemos peleado demasiado antes. Tiene más de medio siglo pero no tiene ni una sola arruga. Tiene muchas ojeras, eso sí. Se le nota cansada, bosteza y me sonríe mientras ve como muerdo un pedazo de pizza.

- Recuerdo que me hablaste de un chico hace poco más de medio año. ¿Qué pasó con él? - Me quedé helada. No sabía, es más, no recordaba que le había hablado de él. Estaba un poco confundida. De repente comencé a tomar mucha agua y a mirar a la gente pasaba tras la ventana del restaurante.

Ella esperaba pacientemente mi respuesta. Se mantenía callada y comía. Sabía que, para que yo le responda, tenía que esperar.  - uhm - No sabía qué decir. No era necesario preguntarle de qué me estaba hablando o me haga recordar qué fue exactamente lo que le dije. 

Sé exactamente cada cosa que le cuento, porque nunca cuento nada. 

- No pasó nada. No vale la pena hablar de él - Fue lo que pude decirle. - ¿Lo querías mucho, no? - Se atrevió a preguntar. No la miraba a los ojos. Estaba con la vista impregnada en mi plato. Veía como salía el vapor de la pizza recién servida. Jugaba con los champiñones y me serví un poco de orégano. - Ah - Ya no podía decir más. Ella lo sabía. - Entiendo - Y terminó esa conversación.


Qué duros habían sido esos diez minutos. 

Hoy te recuerdo. Ya no me duele. Pero te recuerdo.

Las personas nunca se olvidan totalmente de las personas que quisieron en algún momento. Puede que ya no tengas los mismos sentimientos que tenías desde un inicio pero los sentimientos no se van. Esas personas no se quedan con algo tuyo, sino que eliges compartir algo tuyo con otra persona.

Hoy me dí cuenta que te quise mucho. También me di cuenta que admitirle a tu madre que te pasaron cosas que te hirieron y dañaron es demasiado difícil. Porque ella espera todo, menos que sufras en silencio.

Pero ella sabe que no hay nada que me impida avanzar. Así que solo terminamos de comer la pizza como siempre. Sonriendo con palabras vacías, frases innecesarias y conversaciones domésticas.




martes, 22 de septiembre de 2015

Hacer el amor

Cuando haces el amor, sin amor. Te sientes vacío.

Suena cliché pero así es.

Como si lo único que sientes es que algo entra y sale y nada más.

¿Cómo lo sabe?

Ha hecho el amor sin amor. Lo ha hecho y no le ha gustado.

No lo ha disfrutado.

Hace tiempo que no ama y hace tiempo que no se siente amada.

Ya amó mucho y no fue suficiente.

Se prometió no volver a hacer el amor sino hasta cuando se enamore de verdad y lo ha estado cumpliendo.

Cuando se enamore de verdad, no tomará en cuenta si le hacen el amor realmente o no.

Sólo le importará a ella hacer el amor.

Entregarse con el alma. Sonreir con el corazón.

Disfrutar cada beso y sentir placer con cada movimiento.

Enamorarse de cada segundo que pasa en aquella cama compartida y desnudarse sin pudor.

Hacer el amor de verdad.

Eso es lo que a ella le importa.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Mentiras 'necesarias' ¿?


"Tiene un problema serio con decir la verdad"

Escuché esas palabras y dije: Sí. Tiene razón. 

Cuando empiezas a reconocer estas cosas y mejor aún, cuando ves estas cosas ante tus ojos, dices: sí. Hay gente así. 

No es difícil detectarlas, solo basta con que l@ mires fijamente a los ojos.

Han pasado casi tres años desde eso pero cuando le pregunté a mi ex enamorado si me había engañado me lo negó tantas veces y, yo estaba tan enamorada de él que decidí comprar sus palabras aún cuando no le creía. 

Porque estaba enamorada de él. Por las puras fue.

El empezó a mentirme más mientras intentaba 'recuperarme' y yo empecé a creerle menos cuando él intentaba decirme la verdad. Los dos fuimos culpables. 

Los dos nos cegamos. 


Cuando mi amiga le dijo a su enamorado que lo amaba y que ya se iba a dormir cuando en realidad iba a salir con otra persona, me di cuenta de que sí, la gente miente, señores.

Miente y en grandes proporciones.

¿Es acaso la naturaleza de todo ser humano? Es decir, no digo que yo no mienta nunca o que odio decir mentiras. 

Solo es una pregunta que me realizo. 

Este tipo de mentiras son muy fuertes, si amo a esa persona o le tengo tanto cariño, no sé si podría mentirle tan descaradamente.


Supongo que es por eso que mi amiga lleva casi 5 años con su pareja y yo sigo acá, soltera con mis cuatro perros.


Mientan señores, así podrán tener una pareja de por vida.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Lecciones de vida.


Desde niña me enseñaron a defender mis ideas. Me enseñaron siempre a ser firme con lo que yo creía correcto pero que también escuchara lo que me tengan que decir. Porque alguien siempre tiene algo que decir.

Recuerdo claramente una vez, era viernes y mi abuela llegaba a casa. Estaba con una amiga y conversaban de lo que había pasado unos días antes en su trabajo. 

Mi abuela le dijo que no había escuchado nada de lo que dijo un tal Pedro, pero yo recuerdo muy bien que, una noche antes, le estaba contando a mi tía lo que este tal Pedro había dicho.

"Pero abuela, acuérdate bien, Se lo contaste a la tía Esperanza" -  Mi abuela volteó la mirada hacia mi y me destruyó como si fueran esos rayos que salen de los ojos justo para partirme en dos.

Ella solo sonrió y muy amablemente -más bien diría yo amenazante - me dijo: "Yo creo que te estas confundiendo, bebé, pero anda, juega con tu muñeca, vaya al cuarto, mija"

Intuía que algo malo estaba por pasar.

Se escuchó la puerta cerrar y mi abuela inmediatamente entra al cuarto y me reprende:

"Si yo digo que no he hablado con nadie, ¡es porque así es! ¡Si yo digo que esta frazada azul es verde, ES VERDE. ¿Entiendes?! 

No dije nada más. Había entendido y solo asentí con la cabeza.

Hasta ese entonces me di cuenta de que lo que me habían enseñado era mentira, no se aplicaba en la vida real y me lo habían demostrado muy bien.

Qué dura lección.

martes, 5 de mayo de 2015

Qué estúpido todo.

Qué estúpido ha sido todo esto.

¿Quién tiene el derecho a hacerte sentir todo eso y luego despacharte como si fueras algo que no tiene sentimientos?

Se enamoró. Como una loca que no sabe nada de estas estupideces.

Como si su vida fuera a cambiar de un día para otro.
Como si fuera lo más bonito que le había pasado.

Se cegó y pensó que eso era real. 

Hoy llora mientras escribe. Llora como no lloró hace meses.

Tener esos sentimientos son una mierda. 

¿Cómo se borran? ¿Cómo los arrancas de tu corazón? ¿Cómo haces para ya no sentir nada?

Sigue llorando como si fuera a morir ahogada de tantas lágrimas.

Alguien así no se merece esos lindos sentimientos que tiene dentro.  ¿Cómo se hace para que ya no le pertenezcan?


Qué estúpido ha sido todo.  

viernes, 20 de febrero de 2015

No se puede hacer nada ya.

Lágrimas que nadie puede ver. Lágrimas que no dejas que nadie vea.

Cigarros que fumas solo cuando estas inestable emocionalmente. 
Cigarros que no quieres seguir fumando.

Ese arrepentimiento que sientes.

Cuando deseas abrazarle, besarle, tocarle y decirle cuánto cariño sientes.

Que lo quieres cerca, que lo quieres contigo.

Que te hace daño, que hubiera sido mejor nunca hacerle aceptado el beso aquel dia.

Que ya nada puedes hacer.

Que quieres ser libre. Libre de verdad.

Sin ataduras, sin lazos, sin remordimientos, sin sentimientos, sin lágrimas, sin penas.

Sin memoria.

viernes, 6 de febrero de 2015

Libertad: Algo que solo tú eliges.


Debemos tener cuidado con quién nos involucramos.


Estar muy alerta.

Como si cada paso que diera estuviera fríamente calculado. Como un manual a seguir.

Te va a decir que eres linda, que tienes una sonrisa bonita, te pregunta casi todo, haciéndote creer que le importas, que tienen varias cosas en común y te hará reír casi todo el día.

Te hará pensar que tienen química y te arriesgarás a entregar un poquito de tu corazón cada vez que hablan.

Dejarás de hacer ciertas cosas y harás otras que antes no las hubieras hecho así las pienses mil veces.

Te contará sus problemas para luego sacarte en cara que sabes todo de él y que no te puedes "quejar" de nada.

Te manipulará de tal manera que empezarás a pensar que tiene razón, que la forma en que piensa es la correcta y la única persona equivocada eres tú.

Te hará cómplice de sus locuras y sin querer tu pensarás que te estas convirtiendo en alguien importante en su vida.

Las madrugadas no serán las mismas porque ahora esta él presente.

Dormirás super tarde y llegarás con mil ojeras al trabajo, pero con una sonrisa enorme en el rostro porque recuerdas que estuviste charlando con él.


Una de esas noches te hará creer que te ha confesado sus secretos. Y ya te crees especial.

Pasarán los días y lo único que quieres es estar con él y saber más de su vida.


.....
...
..
.

De pronto, ya no te escribe.

De pronto, te comenta que esta ocupado y tiene cosas que hacer.  Quiere estar bien, pero esta mal.

Te dice que su vida es un infierno y no quiere que seas parte de él. 

Te busca pero te aparta. Te dice que te quiere pero no hace nada para que te des cuenta de ello.

La palabra "te quiero" empieza a parecerte tan débil y tonta. Tan vacía y falsa.

Empiezas a darte cuenta que no es lo que esperabas, lloras.

Decides dar un paso al costado.

Te pide que no te vayas, porque cuando realmente quieres a alguien no lo abandonas.

Y te vas a la mierda.

...Regresas. Quieres demostrarle cuánto te importa.

Pero no hace nada para que te quedes. Solo te incentiva querer desaparecer.

Simplemente te deja ahí. Haciéndote sentir tan estúpida que tú misma te sorprendes.

Te hace cuestionar si es una buena persona o no.

Y luego recuerdas las mismas palabras que salieron de tu boca alguna vez: Las personas buenas y malas no existen... Lo que existen son las acciones buenas y malas. Esas son las que definen a una persona.

Entonces te sientes libre. 

Y deja de importante todo. Solo te enfocas en tu bienestar. Querer estar tranquila y comienzas a pensar en ti solamente.


Él se desespera y te busca. Es tarde ya. 

Sabes que lo quieres. Y aceptas ese sentimiento. 

Pero no es suficiente. Ya no.

Aceptar que quieres a una persona y aprender a vivir con ello no es fácil. Lo único que esperas es que ese sentimiento poco a poco vaya disminuyendo con el pasar del tiempo y aprendes que antes de querer a alguien, debes quererte a ti misma.

Y para demostrarte que te amas, debes solo aceptar el amor que te mereces y no lo poco que te ofrecen.


Cuando todo ese proceso termina. Encuentras tranquilidad absoluta.